5 mentiras que te han dicho sobre la leche

La leche es uno de los alimentos más populares en la vida humana. En los últimos años mucho se ha dicho sobre su consumo ¿Es saludable?

La leche es un producto de consumo básico que no necesita presentación, se trata de uno de los alimentos más presentes en la vida del ser humano. Si bien es considerada un tesoro nutricional en principio por su alto contenido en proteínas de alto valor biológico, así como nutrientes esenciales como el calcio y el fósforo. Es un hecho que en los últimos años han surgido numerosos cuestionamientos en torno a su consumo, al grado que muchas personas han sustituido su consumo por otras bebidas como las leches vegetales.

Lo cierto es que existen creencias divididas, que han generado algunos falsos mitos en torno al consumo de la leche. Por un lado se cuenta con relevantes referencias científicas que avalan sus beneficios para la salud, existen varias psdeudociencias que han intentado manchar su reputación. De tal manera que se cree que es un alimento que engorda, que produce intolerancias y algunos consideran que el ser humano no debería de consumirla más allá de las primeras etapas de la vida.

Se cuenta con estudios muy interesantes al respecto, como es el caso de la información que se incluye en el libro blanco de los lácteos avalado por la Sociedad Española de Medicina de Familia Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el cual se comprueba que la leche es necesaria en la dieta humana al tratarse de un alimento completo y que brilla por su contenido en calcio, fósforo y proteínas. Las bondades de la leche se relacionan con un mejor funcionamiento del organismo, de manera específica se trata de un alimento fundamental para el desarrollo y crecimiento de los huesos. Es cierto que podemos obtener los nutrientes principales de la leche a través del consumo de otros alimentos, sin embargo un solo vaso de leche nos puede evitar muchas complicaciones y deficiencias nutricionales. A grandes rasgos es considerada un alimento integral, que proporciona 18 de los 22 nutrientes esenciales (datos avalados por la ciencia), que requiere el cuerpo para estar fuerte y sano. Una taza, es decir lo equivalente a 244 ml de leche entera aporta:

276 mg de calcio
12 mg de folato
24 mg de magnesio
205 mg de fósforo
322 mg de potasio
122 mcg de vitamina A
1.10 mcg de vitamina B-12
0.90 mg de zinc
7-8 gramos de proteínas
Por si fuera poco también aporta una destacada riqueza en otros compuestos esenciales, como es el caso del hierro, selenio, vitamina B-6, vitamina E, vitamina K, niacina, tiamina, riboflavina y grasas.

Las 5 mentiras más populares sobre la leche:

1. Engorda y sube los niveles de colesterol

Hace algunos años surgió la creencia que asocia al consumo de leche recurrente con el aumento de peso y alteraciones en el colesterol, sin embargo es completamente falso. Bajo el margen de una alimentación saludable, la leche es un alimento con una alta densidad nutricional, lo cual quiere decir que aporta una cantidad significativa de nutrientes por bajas calorías. De hecho según la FDA la leche y los productos lácteos, en óptimas cantidades son un buen complemento para perder peso y beneficiar la salud. A la vez en casos particulares como las dietas de personas que padecen sobrepeso, obesidad, diabetes y padecimientos cardiovasculares, existen alternativas de leches bajas desnatadas, semidesnatadas y bajas en grasas que contienen muchas menos calorías. Cabe mencionar que es cierto que la grasa de la leche contiene colesterol, sin embargo no está comprobado que aumente o altere los niveles.

2. Produce alergias e intolerancias

Probablemente el mito más popular en torno a la leche se relacione con la intolerancia, es normal escuchar que a muchas personas les sienta mal tomar leche. Es cierto que la leche puede derivarse en afecciones digestivas principalmente, lo que es clave entender es que se trata de una condición particular y específica de personas que a lo largo de su vida han padecido intolerancia a la lactosa, no a la leche, se dice que también las alergias pueden relacionarse por ciertas proteínas de la leche (sobre todo en el caso de niños menores a un año). La realidad es que inclusive para estos casos existen numerosas alternativas de leche sin lactosa, las cuales ya incorporan este azúcar natural predigerido. También se ha llegad a decir que la leche comercial es veneno, por ser un alimento procesado y sin propiedades o que incluso contiene antibióticos, lo cual está completamente prohibido por ley. Sin embargo, es momento de terminar con esta creencia; ya que en cualquier empresa que se dedique a la producción de leche por muy pequeña o grande que sea, lo único que hacen es calentarla para eliminar cualquier microorganismo nocivo y así favorecer que se pueda consumir de forma segura durante más tiempo.

3. Las leches vegetales son más saludables

Actualmente se ha desatado una batalla entre las diferentes variantes de leche animal y las famosísimas leches vegetales, sin embargo lo más importante es entender que el concepto de “leche vegetal” está mal aplicado, ya que se trata de bebidas vegetales. Este tipo de productos se destacan por el uso de frutos secos y algunos cereales, como es el caso de las leches de avena, almendra, arroz, nuez y coco, y si bien se trata de alimentos saludables y con beneficios, no reemplazan a la leche. De tal manera que la proteína de la leche aporta una mucho mayor calidad nutricional y además es una excepcional fuente de calcio natural, en la mayoría de las bebidas vegetales el calcio se añade.

Por supuesto que existen fuentes vegetales de alimentos muy ricos en calcio, como es el caso de los vegetales de hoja verde, el brócoli, los frutos secos y algunos pescados, sin embargo los especialistas en nutrición coinciden: nada se compara con el calcio que aporta la leche.

4. La leche puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas

Entre las principales creencias negativas en torno al consumo de leche se dice que aumenta el riesgo de padecer diabetes, sobrepeso y obesidad, y la realidad es que se trata de información falsa. En principio la leche mejora el peso y la densidad ósea, a la vez su consumo se relaciona con un menor riesgo de padecer fracturas en adulto mayores, es un complemento nutricional importante en el caso de mujeres embarazadas y a modo general aporta las proteínas necesarias para construir y mantener huesos, dientes y músculos sanos. También se cuenta con varios estudios han encontrado que beber leche, es de gran ayuda en en el control y prevención de la diabetes tipo 2 en adultos y se confirma que sus virtudes se relacionan con las proteínas de la leche mejoran el equilibrio del azúcar en sangre.

5. La leche afecta la salud del corazón

Por último uno de los mitos mas extendidos, se asocia con los efectos de la leche sobre la salud cardiovascular y principalmente surgen por su relación con el colesterol. Se ha comprobado que la grasa de la leche puede ayudar a elevar los niveles de colesterol HDL (bueno). Se cuenta con un estudio que avala las ventajas de los sanos  niveles de colesterol HDL, es de gran ayuda en la  prevención de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Además, la leche es una buena fuente de potasio, que es considerado el mineral más importante para mantener estable la presión arterial. También en el caso específico de las leches orgánicas y provenientes de vacas alimentadas con pasto, se ha comprobado un mayor contenido en ácidos grasos omega-3 y ácido linoleico conjugado. Es bien sabido que son las mejores fuentes de grasas saludables para ayudan a proteger al corazón y los vasos sanguíneos.

Fuente: El Diario Nueva York, Estados Unidos. 22/10/2020