5 mitos y verdades sobre el yogur

Es yogur es un alimento probiótico esencial con alrededor de 100 millones de bacterias y numerosas propiedades para nuestro organismo.

El yogur tiene numerosas propiedades para la salud: aporta probióticos que contribuyen a enriquecer la flora intestinal y es fuente de nutrientes esenciales como calcio, proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales. Pero en torno a este y otros lácteos, en los últimos tiempos, surgieron un montón de mitos. Aquí, los más frecuentes:

  1. Quienes son intolerantes a la lactosa no pueden comer yogur. FALSO.
    La mayoría puede consumirlo. De hecho, evitar los lácteos puede causar problemas nutricionales.
  2. Comer yogur ayuda a adelgazar. VERDADERO.
    Las proteínas, el calcio, los aminoácidos y los ácidos grasos facilitan la pérdida de tejido adiposo.
  3. El yogur descremado es mejor para la salud que el entero. FALSO.
    No hay evidencias que lo avalen. Tanto los lácteos enteros como los descremados son beneficiosos en el contexto de una alimentación saludable.
  4. El yogur puede reducir el riesgo de padecer diabetes tipo II. VERDADERO.
    Durante los últimos años, varias publicaciones sugirieron que comer un yogur por día o al menos tres veces por semana, puede bajar la posibilidad de desarrollar la enfermedad en un 14 por ciento.
  5. Los lácteos, como el yogur, previenen la osteoporosis. VERDADERO.
    Por su contenido de calcio y vitamina D y su aporte de fósforo y zinc no sólo previenen esta enfermedad sino que ayudan a la formación de huesos y dientes.

Un yogur al día ayuda a cubrir las recomendaciones diarias de calcio, nutriente esencial para la formación y mantenimiento de huesos sanos.

¿Cómo hacerlo en casa?

Ingredientes: 1 litro de leche; 100 gramos de yogur natural; 2 cucharaditas de esencia de vainilla.

Procedimiento: poner la leche a calentar hasta que hierva. Apagar. Dejar que baje la temperatura hasta unos 45 grados aproximadamente. Agregar el yogur y la esencia de vainilla. Mezclar. Luego hay que dejarlo reposar, manteniendo la temperatura, por seis horas. Hay varias maneras de hacerlo: se puede colocar la mezcla en un termo semiabierto; envolver la olla con una frazada; llenar vasitos de vidrio, bien limpios, y ponerlos dentro de una heladera de telgopor o térmica. Pasado ese tiempo ya está listo y hay que guardarlo en la heladera. Se le puede agregar azúcar.

Puede ser una colación o snack excelente mezclado con frutas secas, frutas o cereales.

Asesoraron: Dr. Luis Moreno, Experto en nutrición infantil, Profesor de Salud Pública en la Universidad de Zaragoza (España); y Nancy Babio Sánchez, Dra. en nutrición, docente de la Universitat Rovira I Virgili (España).
Fuente: La Nación, Argentina. 26-1-2018