Comer helado es sano: ¡date el gustazo!

noticiasSAL08175_heladoSí, has leído bien. La nutricionista Victorina Aguilar, profesora de la Universidad de Alcalá de Henares ha publicado recientemente un estudio donde asegura que, siempre que optemos por las variedades más saludables, el helado es un buen complemento para nuestra dieta. Junto al placer de su dulce sabor y su textura cremosa, esta experta reconoce que existen otras razones para incluir este alimento en nuestra alimentación –eso sí, no más de 100 gramos semanales-.

En primer lugar, el helado tiene una base láctea, por lo que, ya sea elaborado con leche entera o desnatada, tiene un notable valor nutricional. Por eso, puede introducirse en una dieta equilibrada como postre o como sustitutivo de una merienda complementada con fruta.

Aun así, Aguilar recomienda que es preferible no picotear un helado entre horas o mientras vemos la tele por la noche, pero en la playa y ante la duda de tomar un helado o una bebida alcohólica refrescante, deberíamos tener claro que el helado siempre es la mejor opción.

Los de hielo

Según el mismo estudio, los helados de hielo no entran en este apartado, pues son “calorías vacías”, ya que su valor nutricional es nulo, pero sí aportan gran cantidad de azúcares. Por eso, la mejor alternativa, son los helados fabricados con leche, pues aportan calcio ‘biodisponible’, es decir, fácil de asimilar, y lactosa, un azúcar que favorece la absorción del calcio y vitaminas del grupo B, asegura Aguilar.

Y en esa gama de helados saludables, Aguilar incluye los que tienen cobertura de chocolate. “Aunque son más energéticos, tienen también otras ventajas, como los ácidos esteárico y oleico, que contribuyen a que no aumenten los niveles de colesterol; y si tienen además cobertura de frutos secos proporcionan omega 3, fibra y otros nutrientes positivos”, agrega.

La SEMFYC lo confirma

La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) encargó en 2010 el Libro Blanco de los Helados, un estudio realizado por catedráticos de la Universidad de Barcelona. Este informe corrobora el gran contenido de nutrientes que tienen estos alimentos lo que, a juicio de los expertos, debe tenerse muy en cuenta en personas con falta de apetito (niños, adolescentes, ancianos, embarazadas o lactantes) o bien en personas que padezcan procesos de decaimiento o estado de ánimo deteriorado.

Según este estudio, los helados presentan un valor nutritivo significativo por su alto contenido en proteínas procedentes de la leche y su riqueza en aminoácidos esenciales. Además, son ricos en calcio, algunos al mismo nivel que un vaso de leche. Asimismo, en cuanto a la vitamina B2, el consumo de 100 gramos de helado de leche puede cubrir entre un 10 y un 15% de las necesidades diarias, tal y como confirman sus autores.

Abajo los falsos mitos

1. Los helados no son golosinas, pues alimentan y en una dieta sana son recomendables

2. No contienen tanta azúcar como piensas

3. No provocan caries, pues no quedan retenidos en la boca por un periodo de tiempo excesivo

4. Los diabéticos pueden comerlos. La presencia de grasas en los helados retrasa significativamente la absorción de la sacarosa, por lo que consumidos de forma moderada son aptos para diabéticos.

5. No dan dolor de cabeza. Las personas que sufren de cefaleas solo han de preocuparse de no introducir grandes cantidades de helado en su boca y de que el frío no entre en contacto con la parte posterior del paladar.

En conclusión, descarta aquellos mitos que aseguran que el helado engorda excesivamente y que es perjudicial para la salud, pues no son ciertos. Con esta ola de calor que nos asfixia estos días, tomarse un cremoso helado es, sin duda, una opción saludable y nutritiva.

Fuente: República, España. 17-8-2016