¿Desde cuándo tomamos leche?

Desde hace más de 10.000 años, los humanos domesticamos varias especies animales incluyendo las vacas, ovejas y cabras, y es entonces que comenzamos a tomar leche a lo largo de toda la vida, más allá de la lactancia materna. Esto sucedió en Europa occidental con el establecimiento de los primeros asentamientos sedentarios que permitieron la cría de estos animales. Desde entonces, la leche y sus derivados han sido parte de nuestra historia nutricional.

Un vaso de leche nos aporta una gran parte de las recomendaciones nutricionales diarias de calcio, fósforo, vitaminas D, A, B12, B2, B5, E y K, además de zinc y otros nutrientes: un alimento imprescindible para mantenernos sanos a lo largo de toda la vida.  

La historia del consumo de la leche y sus derivados es la historia de la evolución del ser humano y del desarrollo de sus capacidades para encontrar mejores nutrientes. Año tras año, continúan en aumento la producción y el consumo de estos alimentos indispensables para una adecuada nutrición.