Dieta rica en lácteos: menor riesgo de diabetes, hipertensión y síndrome metabólico

Una nueva investigación concluye que comer al menos dos porciones diarias de lácteos está relacionado con menores riesgos de diabetes, presión arterial alta e inlcuso de síndrome metabólico.
Una nueva investigación a cargo de expertos de la Universidad McMaster (Canadá) concluye que comer al menos dos porciones diarias de lácteos está relacionado con menores riesgos de diabetes, presión arterial alta e incluso síndrome metabólico, lo que confirma hallazgos previos centrados en América del Norte y Europa.

El problema es que los anteriores trabajos se centraban en regiones concretas y era complicado extrapolar los resultados a otras poblaciones. Un extremo que ha tratado de corregir la investigación liderada por el doctor Andrew Mente, que ha tenido en cuenta una muestra compuesta por personas (entre 35 y 70 años) procedentes de 21 países: Argentina, Bangladesh, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, India, Irán, Malasia, Palestina, Pakistán, Filipinas, Polonia, Sudáfrica, Arabia Saudita, Suecia, Tanzania, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Zimbabwe.

Los resultados de la investigación, publicada en la revista ‘BMJ Open Diabetes Research & Care’, muestran, como primera conclusión, que las asociaciones observadas fueron más fuertes para los productos lácteos en su versión entera, es decir, con toda la grasa.

Información técnica del estudio

  • La ingesta dietética habitual se evaluó mediante cuestionarios de frecuencia alimentaria en los últimos 12 meses.
  • Se realizó un seguimiento de la salud de casi 190.000 participantes durante un promedio de nueve años, durante los cuales 13.640 personas desarrollaron presión arterial alta y 5.351 desarrollaron diabetes.
  • Los datos sobre los cinco componentes del síndrome metabólico estaban disponibles para casi 113.000 personas. Unas 46.667 personas tenían síndrome metabólico, definido como tener al menos 3 de los 5 componentes.
  • Los productos lácteos incluían leche, yogurt, bebidas de yogur, queso y platos preparados con productos lácteos, y se clasificaron como enteros o bajos en grasa (1-2%).
  • La mantequilla y la crema se evaluaron por separado, ya que no se comen comúnmente en algunos de los países estudiados.
  • También se recopiló información sobre el historial médico personal, el uso de medicamentos recetados, el nivel educativo, el tabaquismo y las mediciones de peso, altura, circunferencia de la cintura, presión arterial y glucosa en sangre en ayunas.

De este modo, los lácteos totales y los lácteos enteros, pero no los lácteos bajos en grasa, se asociaron con una menor prevalencia de la mayoría de los componentes del síndrome metabólico, esto es, obesidad abdominal, la hipertensión, la hiperglucemia, la dislipidemia (triglicéridos elevados en la sangre) y bajo colesterol (HDL).

Los resultados del trabajo muestran que al menos 2 porciones al día de productos lácteos totales se asociaron con un riesgo 24% menor de síndrome metabólico, aumentando al 28% solo para productos lácteos con toda la grasa, en comparación con la ingesta diaria de lácteos.

Al menos 2 porciones al día de productos lácteos totales se asoció con un riesgo 11-12% menor de hipertensión y diabetes, aumentando a un riesgo 13-14% menor para 3 porciones diarias. Las asociaciones fueron más fuertes para las grasas enteras que para los lácteos bajos en grasas.

Limitaciones del estudio

Este es un estudio observacional, y como tal no puede establecer la causa. Sin embargo, los investigadores sugieren que “si los hallazgos se confirman en ensayos suficientemente grandes y a largo plazo, el aumento del consumo de lácteos puede representar un enfoque factible y de bajo costo para reducir el síndrome metabólico, la hipertensión, la diabetes y, en última instancia, los eventos de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo”.

Fuente: As.com, España. 19/05/2020