Lácteos como vehículo de fortificación

INTRODUCCIÓN

A lo largo de la historia de la humanidad los productos lácteos han sido uno de los pilares de la alimentación humana. La leche es el primer alimento que recibe el hombre desde el momento en que nace y, a lo largo de su vida, constituye junto con sus derivados un alimento indispensable en su dieta en la mayoría de culturas y civilizaciones. Esto es en gran parte debido a la calidad nutritiva de los productos lácteos, que son considerados alimentos completos, ya que aportan prácticamente todos los nutrientes que se necesitan para el crecimiento y desarrollo del ser humano.

Es gracias a este consumo generalizado, continuo y más o menos regular, así como a su “buena fama” nutricional que los productos lácteos son utilizados como vehículos de aporte de diferentes compuestos, tanto nutrientes esenciales añadidos con el fin de complementar el contenido nutritivo de la leche, como ingredientes funcionales de diversos orígenes a los que se atribuyen propiedades beneficiosas para la salud. De esta forma, se logra hacer llegar estos ingredientes al amplio espectro de población que consume habitualmente productos lácteos.

 

 

Luis Aldeanueva Potel.
Ingeniero Agrónomo e Ingeniero Técnico en Industrias Agrarias y Alimentarias. Universidad de Santiago de Compostela (España). Experiencia docente y participación en diversos proyectos de investigación e innovación para la industria láctea. Área de Tecnología y Procesos. Aula de Productos Lácteos. España.