Las aventuras de Gruyère

El queso gruyère nos deleita desde antes del siglo XII, aunque ya en el Imperio Romano había quesos similares. Su característico sabor, su aspecto y sus tradicionales ojos hacen de este queso uno de los símbolos más clásicos de los derivados lácteos.

Es un alimento que nos ayuda a construir y conservar la musculatura ya que además del calcio, aporta proteínas de alta calidad, con todos los aminoácidos esenciales necesarios para la formación y mantenimiento de nuestros músculos. Se recomienda su consumo en todas las etapas de la vida.