Las personas mayores necesitan tomar leche para tener más energía, para fortalecer sus huesos, para prevenir enfermedades.

Con Dardo Roldán, presidente de la Sociedad Uruguaya de Gerontología y Geriatría.

Las personas mayores necesitan tomar leche para tener más energía, para fortalecer sus huesos, para prevenir enfermedades. Sobre eso, conversamos con el Dr. Dardo Roldán, presidente de la SUGG (Sociedad Uruguaya de Gerontología y Geriatría).

La leche tiene múltiples beneficios conocidos, por lo que es parte fundamental de la alimentación de todos los humanos. Pero tanto en niños como en personas mayores adquiere una relevancia mayor.

Así lo explicó a Montevideo Portal el geriatra Dardo Roldán: “Nosotros siempre recomendamos a las personas mayores la ingesta de leche. En realidad, de los productos lácteos en cualquiera de sus presentaciones. La leche en sí tiene muchas propiedades que son beneficiosas para la salud y sobre todo para la prevención”.

A medida que envejecemos, nuestro organismo va perdiendo, entre otras cosas, la capacidad para absorber el calcio y para eso tomar leche resulta de gran ayuda: “Esa mejor absorción hace que aumenten los depósitos de calcio en los huesos que es donde más necesitamos en esta etapa de la vida y por eso el objetivo principal es evitar en el futuro lesiones óseas”, detalla el doctor.

La recuperación de una lesión ósea de un adulto mayor ya sea una pequeña fractura o algo más grave, puede generar consecuencias a largo plazo. “Las fracturas en esta etapa de la vida son un problema muy importante por eso la mejor forma de tratarlas es evitarlas”, señala el especialista.

“Una de las formas es evitar que se caigan y la otra es que, eventualmente, si se caen, estén lo más fuertes posibles mediante esa ingesta adecuada de calcio”, recuerda Roldán.

Para el médico, “lo ideal es siempre tratar de reforzar los momentos que se usa la leche habitualmente, tanto en el desayuno como en la merienda, para tener una adecuada distribución de la ingesta sin alterar el consumo de los otros alimentos”. “Si nosotros decimos tomen leche y se llenan, capaz que no comen el resto de los alimentos. Entonces, es bueno usarlo en los momentos adecuados que ya tradicionalmente se utilizan, pero también hacerlo con regularidad y con dosis habituales sin sobrepasarse”.

La leche, además, tiene proteínas, muy importantes para el desarrollo del organismo. “En estos tiempos también hacemos mucho énfasis en las leches que tienen aporte de vitamina D porque esta mejora la absorción del calcio en los organismos (mejorando los depósitos) pero también tiene una función muy importante a nivel muscular, en el desarrollo de la masa muscular, y aumenta la fuerza muscular, lo que permite evitar la sarcopenia, enfermedad muscular que también desfavorece las caídas y fracturas en las personas mayores”, cierra el geriatra.

Documentado

La SUGG elaboró junto a Conaprole un documento en el que se detallan los beneficios de tomar leche: “Es una fuente importante de calcio, proteínas de alto valor biológico, vitaminas (A, B2, B12 y D) y otros micronutrientes (magnesio, fósforo, potasio, zinc, selenio)”.

“Los lácteos se encuentran incluidos en las pautas de alimentación saludable de todas las edades y es importante destacar que su presencia en la dieta de las personas mayores puede contribuir a mejorar la calidad de su alimentación”, afirma.

“En las personas mayores con disminución del apetito y/o con dificultad para alimentarse (alteraciones de la masticación y/o de la deglución) es esencial el consumo de 2 o 3 porciones de leche descremada o semidescremada, quesos bajos en grasa o yogur al día. De esta manera nos aseguramos la calidad nutricional de la alimentación, a través de un alimento natural, disponible y que se consume directamente o formando parte de preparaciones muy diversas”, aconseja.

“Las personas mayores se pueden beneficiar de consumir leches enriquecidas: con vitamina A, que interviene en el sistema inmune, la piel y las mucosas; con vitamina D esencial para huesos y músculos; con hierro ya que es frecuente la anemia; con omega 3 por su efecto protector cardio y cerebrovascular; con probióticos para sus beneficios en el tracto gastrointestinal”, confirma el documento.