Lección magistral sobre los lácteos funcionales de la investigadora benaventana Manuela Juárez Iglesias

Las jornadas sobre lácteos organizadas por el CEB Ledo del Pozo contaron ayer con la participación de una ilustre benaventana, profesora de investigación de honor del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas).

El acto tuvo lugar en el salón del artesonado del Parador de Benavente y contó con la participación de numeroso público.

La investigadora hizo una exposición sobre los antecedentes y la actualidad de los alimentos funcionales, en especial de los lácteos.

“Los lácteos funcionales tienen los mismos beneficios que el resto de lácteos, pero además de sus características básicas pueden proporcionar beneficios para la salud o disminución del riesgo de enfermedades. Son alimentos con una garantía en seguridad y ausencia de efectos adversos en las condiciones habituales de consumo y teniendo en cuenta las dosis máximas a ingerir.”

Una de las cuestiones importantes que destacó la investigadora en la exposición, es que los lácteos funcionales tienen que ser el complemento a una dieta equilibrada y variada; de hecho su evolución en el mundo está vinculada al cumplimiento de las necesidades nutricionales básicas. A partir de ese momento la sociedad empieza a demandar alimentos que le aporten beneficios saludables, incrementando la calidad de vida.

“El nacimiento de los alimentos funcionales fue en Japón, después de la II Guerra Mundial. Se incrementó la esperanza de vida y las autoridades quisieron invertir en conseguir que fuera de mayor calidad, a la vez que suponía una reducción de los costes sanitarios.”

Los científicos y la industria tienen que demostrar las propiedades beneficiosas que tienen esos alimentos y una administración, muy rigurosa en la concesión de alegaciones, crea y regula la normativa para su comercialización de una manera segura, con información muy precisa y contrastada.

Destacó la ponente la eficacia de demostrada científicamente de los lácteos funcionales, pero también advirtió de que no tienen una función terapéutica ni curativa, “pueden mejorar una dolencia, pero no curar”, advirtió.

Se pueden considerar funcionales los lácteos naturales, modificados o enriquecidos con vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra, probióticos, prebióticos, compuestos fenólicos, azufrados, fitoesteroles y otros. A su capacidad nutritiva esencial se puede añadir que actúan en la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer, osteoporosis, mejora de la salud gastrointestinal, etc.

Fuente: interbenavente, España. 16-11-2017