Leche de vaca: mitos y realidades

En el 2018 la Nutricionista Marta Comas Martínez publicó un breve pero excelente artículo en torno a los mitos y realidades de este alimento tan amado por muchos y tan rechazado por otros. “En los últimos años han empezado a circular mensajes sin demasiada base científica, que afirman que el consumo de leche es perjudicial para la salud. Nada más alejado de la realidad”, ha afirmado esta experta de laUnidad de Endocrinología y Nutrición del Servicio de Medicina Interna del Hospital Quirón salud de Barcelona.

La citada fuente refiere que la leche es uno de los alimentos básicos de la alimentación desde el punto de vista nutricional, en el marco de una dieta variada y equilibrada.Es un alimento muy rico en nutrientes. Es fuente de proteínas de elevado valor biológico. Además, la leche contiene componentes con propiedades beneficiosas demostradas científicamente para el sistema inmunitario, cardiovascular y digestivo.Es la principal fuente dietética de calcio, no sólo por su elevado contenido de en este mineral, sino también por su alto aprovechamiento gracias a otros componentes de la leche: vitamina D, proteínas, fósforo, etc… Es rica en vitaminas.

Sobre los mitos más extendidos comentó:

Produce moco o empeora el asma: Esta es una de las leyendas más extendidas de la leche, sin embargo, no existe evidencia que demuestre que la leche aumenta la mucosidad en personas sanas, ni que altere las pruebas respiratorias en personas con asma.

Aumenta el riesgo de padecer cáncer: Los estudios realizados concluyen que el consumo de tres raciones diarias de leche y derivados no aumentan el riesgo de cáncer, aunque se indican que son preferibles los productos de menor contenido graso o los fermentados.

Provoca alergias e intolerancias:Hay que distinguir entre alergia e intolerancia, la primera es una reacción a la proteína de la leche de vaca, para la cual existen alternativas como la leche hidrolizada. La intolerancia hace referencia a la lactosa (un azúcar contenido en la leche). Actualmente la industria láctea ha elaborado leches y productos con bajo contenido o sin lactosa.

La leche engorda: La grasa que aporta la leche sirve para transportar algunas de las vitaminas que contiene (vitaminas liposolubles: A,D, E y K). El contenido de grasa de la leche es del 3.5% en leche entera, 1.8% en semidesnatada y el 0.8% en desnatada. Se puede afirmar que la leche aporta gran cantidad de nutrientes con un contenido calórico muy limitado.

Leche de vaca y autismo: Los trastornos de espectro autista (TEA) son un grupo heterogéneo de alteraciones del neurodesarrollo, con distintas manifestaciones clínicas, y algunos pacientes presentan síntomas digestivos. Como no existe un tratamiento eficaz algunas familias recurren a terapias alternativas, una de ellas dieta de exclusión de gluten y caseína (proteína de la leche). Sin embargo, no existen suficientes datos ni estudios que asocien el consumo de leche o lácteos al riesgo de desarrollar un TEA.

Fuente: Trabajadores.cu, Cuba. 21/11/20