Los lácteos enteros no engordan más que los desnatados

“Si quieres evitar la obesidad y reducir el riesgo cardiovascular y de diabetes tipo 2, toma siempre lácteos desnatados”, nos han repetido hasta la saciedad los investigadores, y los que escribimos sobre nutrición te hemos trasladado puntualmente su mensaje. “Los lácteos desnatados –leche, yogures, quesos …- te aseguran calcio y proteínas, pero sin las calorías de la grasa saturada, por eso te ayudan a adelgazar y son mejores para las arterias”, nos decían… Y nos parecía de lo más lógico.

Pues bien, ese ‘dogma’ ha caído en un riguroso análisis de 25 estudios publicado en European Journal of Nutrition: “Las personas que toman lácteos enteros no tienen mayor riesgo cardiovascular ni de diabetes tipo 2 que los que toman lácteos desnatados. En cuanto al control del peso, los enteros pueden ser incluso mejores”, concluye el trabajo. “No hemos encontrado un solo estudio que sugiera que los lácteos desnatados ayudan a perder peso o sean más saludables”, declaraba el Dr. Mario Kratz, autor principal del trabajo. “De los 25 estudios revisados, 18 dieron menos riesgo de obesidad con los lácteos enteros”. (El resto de estudios no dio resultados concluyentes.)

Hay más investigaciones que apoyan esa idea. Una de 2013 (publicada en Scandinavian Journal of Primary Health Care) con más de 1.500 adultos vio que… ¡Los que tomaban mantequilla, leche entera y nata tenían menos riesgo de obesidad que los que evitaban la grasa de los lácteos!

La pregunta del millón: ¿Cómo puede un lácteo entero (con más grasa y calorías) ayudar a controlar el peso mejor que uno desnatado? La respuesta es que no todas las calorías son iguales. En concreto, las de las grasas no solo llenan más, sino que te hacen sentir llena más tiempo. ¿Consecuencia? Comes menos a lo largo del día. Y no sólo eso: nuevos estudios sugieren que grasa de la leche estimula el metabolismo.

Esto no significa que tengas que ir al otro extremo y atiborrarte de nata y mantequilla. Al contrario que las frutas, las verduras y las legumbres, los lácteos no contienen fibra, que es vital para la salud del intestino y para mantener los niveles de azúcar. Eso sí, si dudas entre comprar leche entera o desnatada, los nuevos estudios pueden hacerte cambiar de elección.

FUENTE: Marisol Guisasola, Mujerhoy. España. 2016