¿Puede la leche entera y sus derivados ser parte de la dieta DASH?

noticiasSAL0420_DASHLácteos contra la hipertensión arterial.

Abril, 2016 – Con los altos índices de presión arterial elevada y niveles altos de LDL-Colesterol (LDL-C; “colesterol malo”) afectando a más de 70 millones de Estadounidenses, es fácil de ver por qué las enfermedades cardiovasculares todavía se mantienen como la principal causa de muerte en los Estados Unidos.

Afortunadamente, mantener una dieta saludable, como adoptando el Enfoque Dietético para Detener la Hipertensión (Dietary Approach to Stop Hypertensión, DASH, por su siglas en inglés) puede ayudar a reducir el riesgo cardiovascular.

La dieta DASH, en general, se caracteriza por ser una dieta balanceada baja en grasa total y baja en grasa saturada, por lo tanto, recomienda consumir sólo alimentos lácteos bajos o libres en grasa, así como frutas, vegetales, granos enteros, pescado, bajo consumo de carnes rojas con bajo contenido de grasa, nueces, semillas y legumbres. Además, recomienda reducir el consumo de sodio y aumentar el consumo de calcio y potasio. Sin embargo, seguir al pie de la letra por tiempos prolongados dietas como la DASH, es frecuentemente muy difícil por ser poco flexibles en la inclusión de alimentos con mayor contenido de grasa saturada. Además, aunque seguir la dieta DASH trae efectos positivos en dos factores de riesgo cardiovascular, reducción en la presión sanguínea y en los niveles de LDL-C, puede tener un impacto negativo en otros factores de riesgo cardiovascular, tales como, disminuir los niveles de HDL-colesterol (“colesterol bueno”) y aumentar los niveles de triglicéridos en la sangre.

Un nuevo estudio indicó que la dieta DASH puede ser modificada para incluir leche entera, yogurt sin desgrasar y queso regular, sin sacrificar sus beneficios a la salud. En este estudio aleatorio, cruzado, controlado (diseño experimental de la más alta calidad o gold standard), los investigadores modificaron el contenido de grasa saturada de la dieta DASH, principalmente mediante el remplazo de alimentos lácteos bajos o libres de grasa con alimentos lácteos altos en grasa (leche entera, yogurt y queso regular) en conjunto con una reducción del 12% en azucares simples (principalmente proveniente de jugos de frutas). Estos investigadores compararon los efectos de la dieta original DASH, con la dieta DASH modificada y con la dieta típica Estadounidense. Las tres dietas fueron similares en cuanto a su contenido energético y fueron diseñadas para mantener estable el peso de cada participante a lo largo del estudio.

Los resultados del estudio mostraron que:

  • Comparado con la dieta típica Estadounidense, la presión sanguínea se redujo similarmente cuando los participantes siguieron la dieta DASH original o la dieta DASH modificada.
  • La dieta DASH modificada no redujo los niveles de HDL-C y disminuyo los niveles de triglicéridos comparado con la dieta DASH original.
  • Interesante, a pesar de que la dieta DASH modificada contenía 6 % más grasa saturada que la dieta DASH original, ésta no aumentó los niveles de colesterol total o los niveles de LDL-C.
    Otros investigadores han evaluado los efectos de modificar la dieta DASH con resultados también positivos. Por ejemplo, un estudio encontró que sustituyendo 10 % de las calorías proveniente de azucares simples (jugos de frutas) con grasa (principalmente grasa monoinsaturada, ej. aceite de oliva) de la dieta original DASH, aunque no disminuyó los niveles de LDL-C, si contrarrestó los efectos negativos sobre los niveles de HDL-C y de triglicéridos.

Este estudio científico se suma al creciente cuerpo de evidencia científica que sugiere que el consumir productos lácteos, independientemente de su contenido de grasa, no está asociado con el riesgo cardiovascular como alguna vez se pensó. Varios estudios han mostrado, por el contrario, que el consumo de productos lácteos reduciría el riesgo cardiovascular.

Los resultados de esta nueva investigación, indican que la dieta DASH puede ser modificada para incluir leche entera y sus derivados sin perder sus efectos benéficos. Por el contrario, quizá ofrezca beneficios adicionales en la mejora de otros factores de riesgo cardiovascular. Por lo tanto, proporcionar a tus pacientes la flexibilidad de elegir ya sea alimentos lácteos enteros, bajos o libres de grasa mientras siguen la dieta DASH, no sólo les ayudaría a reducir la presión sanguínea, sino también a mejorar su perfil lipídico. Claro, es importante tener en mente el consumo total de calorías dentro de una dieta bien balanceada, especialmente para aquellos pacientes que están buscando como controlar mejor su peso corporal.

Punto final, la dieta DASH ha sido la piedra angular por muchos años como sinónimo de una dieta saludable, ¡Y quizás, sólo haya sido mejorada aún más!


¡Sí a la leche!
Este material es parte de la Campaña Panamericana de consumo de lácteos ¡Sí a la leche!, creada por la Federación Panamericana de Lechería (www.fepale.org), una organización que reúne a los principales actores de la cadena láctea de las Américas. Esta actividad es apoyada por Tetra Pak y tiene como objetivo contribuir a fomentar un adecuado consumo de productos lácteos en la población general, a la vez que coordina acciones en conjunto con diferentes instituciones del sector lácteo a nivel panamericano y brinda información técnica a profesionales de la salud, padres y docentes, sobre los beneficios del consumo de productos lácteos para la salud humana.
Autor: Moisés Torres González, PhD.
Director of Nutrition Research National
Dairy Council/DMI
Artículo original
Para más información / entrevistas contactar:
Lic Nutrición Rafael Cornes
Coordinador Programa Más Leche=Más Salud
Coordinador Campaña ¡Sí a la leche!
lechesalud@fepale.org – www.sialaleche.org