La importancia del calcio desde la niñez a la edad adulta

El calcio es fundamental para nuestra alimentación, ya sea a través de productos lácteos, o a través de otros productos con alto contenido. Es clave para la formación de huesos, para mantenerlos fuertes en el caso de deportistas que deben proteger su herramienta de trabajo.

Y es en los niños donde el hábito saludable debe empezar, viendo no sólo a sus padres, a través de la leche materna, sino fomentando una cultura entorno a los lácteos y todos sus derivados.

La importancia del calcio en los niños
“La infancia es un tiempo aparte por lo que respecta a la alimentación y a todas las reglas. La recomendación del experto en obesidad para los padres es que, una vez superada la lactancia materna, que es la reina y debe predominar sobre el resto, “cuanto más natural y menos procesado sea, mejor. Así, el yogur natural es una bendición de la naturaleza que no debemos olvidar en ninguna edad, pero aún menos en estos años primeros”, nos cuenta a Deporte y Vida José Luís Sambeat Vicien, Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza. Es experto universitario en diagnóstico y tratamiento de la obesidad por la UNED y experto en coaching personal ejecutivo por la Universidad de Salamanca.

Es desde estas tempranas edades, explica el médico experto en coaching nutricional, cuando vamos “comprando el calcio que necesitamos en la edad adulta. Lo del calcio es como la pensión, hay que ir ahorrando toda la vida para que cuando lo necesitemos tengamos reservas suficientes. Ojo, también hay que seguir incorporándolo una vez lleguemos a la senectud, pero si no hemos hecho bien los deberes, luego va a ser más complicado”, añade.

Se refiere el doctor a los consejos sobre suplementación de calcio en la mujer durante la menopausia y también como factor de protección cardiovascular en ambos sexos durante la edad adulta:

“La leche posee ácidos grasos beneficios para el corazón como el ácido linoleico conjugado y esfingomielina; pero por otra parte también intervienen en su composición ácidos grasos saturados que hablarían en sentido contrario”, un tema que se encuentra en investigación y quizá en los próximos años tengamos resultados más concluyentes.

Fuente: As, España. 05/06/2019