La leche aporta una serie de beneficios a la salud que, por su composición, son difíciles de suplir con otros alimentos.
La leche ha sido un alimento presente a lo largo del tiempo en la dieta del ser humano, no obstante, en los últimos años su consumo ha sido sustituido por otras bebidas de origen vegetal, que se han instalado en el imaginario colectivo con la etiqueta de más saludables. Sin embargo, el líquido de origen animal contiene un gran aporte de proteínas de valor biológico así como nutrientes como el calcio o el fósforo.
Por norma general, al referirnos a la ‘leche’ nos referimos a la de vaca, aunque también puede ser de cabra o de oveja, de uso común en los países mediterráneos. Cualquiera de estas tres presenta una “excelente densidad nutricional”, según explica la Fundación Española de Nutrición (FEN) en su informe ‘La leche como vehículo de salud para la población’. Esto se debe a la cantidad de proteínas para el mantenimiento y desarrollo de las estructuras corporales, así como a la presencia de ácidos grasos básicos.


