El Gobierno de México ha posicionado a la leche como un producto prioritario para el desarrollo de la población, en particular de los sectores más vulnerables
Cada 1 de junio, el mundo se une para celebrar el Día Mundial de la Leche, una fecha dedicada a reconocer el impacto de este alimento y del sector lácteo en la agricultura sostenible, el desarrollo económico y la salud humana global.
La iniciativa, impulsada originalmente para promover la leche como un alimento universal, busca viabilizar todas las actividades de la cadena productiva y su papel crucial en la economía y el desarrollo sustentable.
La leche es mucho más que una bebida; es una fuente indispensable de nutrientes. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un solo vaso de 200 ml de leche entera de vaca aporta a un niño de cinco años:
21% de sus requerimientos de proteína.
8% de las calorías diarias necesarias.
Micronutrientes clave para un desarrollo sano.
Su impacto positivo nos acompaña siempre:
Embarazo y lactancia: Beneficia tanto a la madre como al bebé.
Niñez y adolescencia: Es fundamental en etapas de crecimiento físico y mental gracias a su aporte de hierro y calcio.
Etapa adulta: Se convierte en un aliado clave para prevenir la osteoporosis.
Además, la industria se ha adaptado a las necesidades de cada persona, ofreciendo hoy una amplia variedad de opciones: entera, semidescremada, descremada y deslactosada.
Nutrición al alcance de las familias mexicanas
Conscientes de su importancia, el Gobierno de México, bajo el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha posicionado a la leche como un producto prioritario para el desarrollo nacional, especialmente para las poblaciones más vulnerables.
A través de Leche para el Bienestar —paraestatal adscrita a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural— se opera el programa de Abasto Social de Leche, cuyos resultados hablan por sí solos:
7.5 millones de beneficiarias y beneficiarios se atienden actualmente.
Al cierre de 2025, el padrón activo alcanzó 6 millones 370 mil 968 personas, reflejando un crecimiento del 0.89% respecto al trimestre anterior.
Un alivio directo al bolsillo
Uno de los logros más destacados es el impacto económico en los hogares. Durante 2025, la diferencia de costos fue contundente:
Leche para el bienestar: 6.95 pesos promedio, es decir, 76.7% menos comparado con la leche comercial (29.91 pesos promedio).
Estas cifras muestran que cada vez más mexicanas y mexicanos encuentran en este programa una alternativa confiable para acceder a leche nutritiva a bajo costo.
Calidad, equidad y orgullo nacional
Más allá de los números, la paraestatal se consolida como un caso de éxito gracias a su desempeño sobresaliente en tres pilares fundamentales:
Cobertura social: Llegando a donde más se necesita.
Atención prioritaria a mujeres: Apoyando a las jefas de familia y la salud materna.
Calidad del producto: Garantizando un alimento seguro y altamente nutritivo.
Con estos resultados, la transformación de Leche para el Bienestar no sólo impulsa el campo mexicano y fortalece la soberanía alimentaria, sino que se posiciona como un verdadero ejemplo de compromiso social y un orgullo nacional en este Día Mundial de la Leche.
Fuente: https://www.gob.mx/


