En la adolescencia, los huesos crecen en tamaño y volumen, incrementando la masa ósea corporal. Hacia los 23 años de edad se produce el denominado “pico de masa ósea”, que es el mayor crecimiento, en volumen, de la masa ósea, que se da durante el ciclo de vida.
Cuántos mayores son los depósitos de calcio que se acumulen en la adolescencia, mayor será el pico de masa ósea, por ende, la masa ósea máxima (MOM) y densidad ósea que se alcanzará en la etapa de adulto joven.


