Entre muchos beneficios, la grasa láctea cuenta con ácidos grasos de cadena corta que producen energía. Estos lípidos son también fuente de ingredientes bioactivos, contienen ácido linoleico conjugado que puede mejorar nuestro perfil lipídico, así como esfingolípidos y fosfolípidos que mejoran nuestra función cognitiva.
La comunidad científica recomienda el consumo de lácteos enteros para en una población saludable.


